sábado, 25 de febrero de 2012

ARTICULISTAS - La anorexia - María Lara Cano

MARÍA LARA CANO
 Estudiante de ESO

La anorexia

        Todos, o la mayoría, hemos escuchado hablar de la anorexia y la bulimia, ya haya sido en los medios de comunicación o de la gente de nuestro alrededor, criticando aquellas personas que pasan por esta enfermedad.
        Pienso que hay que ser conscientes de las causas por las que se inicia la anorexia y la bulimia, hay que intentar conocer y hacer entender, lo que puede llegar a provocar. Sinceramente, este tema no lo comprendo como lo puede hacer una persona que tenga más conocimiento sobre este asunto, pero lo que si se es que no hay que arriesgar nuestra vida por lo que digan los demás, ya que veo que la sociedad es demasiado dura con las personas que sufren sobrepeso, por el hecho de no tener un ‘cuerpo diez’, o no ser la modelo que anuncia los bañadores del verano y no usar tallas estándar. Hay que pensar en los sentimientos de estas personas, ya que quedan acomplejadas por no ser lo que la sociedad anhela, y les provoca insatisfacción e inseguridad.
        Los más afectados por la anorexia son los adolescentes, al ser más vulnerables y querer llegar a ser como sus ídolos. Opino que cada persona es como es, y no necesita ser como su ídolo para poder sentirse bien con su cuerpo, porque cada cuerpo es distinto y debemos aceptarnos tal y como somos. Por naturaleza somos todos distintos, si vamos por la calle observamos que nadie es igual. Todos queremos tener un cuerpo perfecto, una cara bonita, porque es lo que se vende y es el chico o la chica que esta de moda.
        No nos damos cuenta de que eso no es realista, la verdad es otra es otra, y no la que se muestra a través de la publicidad, si no que, en la sociedad debemos estar altos, bajos, gordos, delgados, más guapos, menos guapos... La televisión, la cosmética, la moda y una parte de la sociedad nos vende una fantasía y tenemos que aceptar la realidad tal y como es. Por eso animo a llevar una alimentación sana y a vivir saludablemente.




ARTICULISTAS - Los tiempos cambian - María del Pilar Gándara Moratilla


MARÍA DEL PILAR GÁNDARA MORATILLA
Comercial y periodista (Madrid)


Los tiempos cambian

        Con el paso del tiempo y las nuevas tecnologías siempre creemos que hay cosas que nunca pueden llegar a pasar y hechos que nos parecen ya imposibles, hasta que suceden.
Quién nos iba a decir que, en pleno siglo XXI, un barco, pero no un barco cualquiera, sino un trasatlántico dedicado a grandes cruceros, podría hundirse como el ‘Titanic’ hace ya un siglo. Me refiero al accidente del crucero italiano ‘Costa Concordia’, ocurrido en la isla Giglio, que provocó su hundimiento parcial el 13 de enero, requiriendo la evacuación de más de cuatro mil personas, de las cuales pereciendo más de una veintena, entre decenas de heridos.
        Como en plena película de James Cámara, los pasajeros vivieron escenas de terrible pánico, todo se movía de un lado a otro bajo la luz apagada.
Desesperados por conseguir alcanzar un bote salvavidas, miles de personas se agolpaban a los lados del barco intentando huir, muchos incluso se lanzaron al mar y llegaron nadando hasta la orilla de la isla.
        Otros con peor suerte murieron ahogados o desaparecieron en las aguas. Por supuesto, no estamos en 1912 y a día de hoy los equipos de rescate funcionaron de forma eficaz, lo cual dio lugar a que muchos de los pasajeros sobrevivieran.
        Llama la atención poderosamente la actitud del capitán. Acostumbrados todos a las grandes películas y a la realidad en donde la figura del capitán orgulloso de su barco y dando una lección de valentía y coraje, no lo abandona nunca e incluso fallece con él.
        Pues este nuevo capitán moderno y cobarde paso supuestamente de toda moral y se marchó el primero. Supongo que haciendo honor a la legendaria frase “Pies para que os quiero”. Vamos que lo de “las mujeres y los niños primero”, pasó a la historia.
        ¡Qué vergüenza!, como cambian los tiempos.


ARTICULISTAS - La epidemia se extiende y, al igual que en la edad media, la curan con sangrías - Manuel Buendía Pliego


MANUEL BUENDÍA PLIEGO
(Responsable de IU Tomelloso)

La epidemia se extiende y,
al igual que en la edad media,
la curan con sangrías

        Las peores previsiones planean como buitres sobre la economía española. Las absurdas medidas adoptadas por el Consejo de Ministros ahondan en una recesión prevista por el Banco de España y el Fondo Monetario Internacional. La epidemia se extiende y los responsables sanitarios quieren pararla con aspirinas.
        «Un tonto jode a un pueblo», o mejor aún: un tonto incendia un pueblo, pero cuando son varios los tontos los que se acercan con sus antorchas en la mano, el siniestro puede ser de unas consecuencias desastrosas. Las impopulares y equivocadas medidas aplicadas por el Partido Popular tanto en el gobierno de la Nación como en las Comunidades Autónomas van a acabar con la esperanza de muchos que confiaban honestamente que los dirigentes del Partido Popular con sus promesas les devolvieran las ilusiones perdidas.
        El cierre de los mercados de capitales anula las expectativas de consumo, hunde la inversión, aniquila el flujo financiero necesario en una economía de mercado. Valga aquí como ejemplo el que articula Antonio Miguel Carmona; profesor de economía: «Es como atender a un enfermo en urgencias con una parada cardiaca: la sangre no riega el resto de los órganos que comienzan a dejar de funcionar». La demanda agregada sucumbe, el consumo y la inversión se hunden, cierran las empresas, aumenta el desempleo.
        El primer tonto, antorcha en la mano, ha sido el Banco Central Europeo, incapaz de suministrar liquidez al sistema, de dar un masaje cardiaco, una transfusión que riegue de una vez por todas nuestras estructuras y nos salve de la coyuntura. Se niega Alemania, el hospital central europeo, sabedora de que la transfusión proviene de sus reservas de sangre; una posición egoísta, comprensible desde el punto de vista local, enloquecida desde el punto de vista europeo, y sobretodo errónea, porque si se mueren los pacientes se acabó el negocio.
        El segundo tonto, antorcha en mano, es aquel médico que pasaba por allí y piensa que el paro cardiaco se arregla escayolando una pierna al infartado. Hagamos una reforma laboral y todo se arreglará, o, al menos, lograremos que los trabajadores transfieran rentas a los empresarios. Una reforma del mercado de trabajo que traerá crecimiento como salud a un enfermo del corazón escayolándole una extremidad. Ni que decir tiene que ese médico en realidad es traumatólogo y no tiene ni idea de cardiología, o peor aún, trabaja para las fábricas de escayolas, y no para el sistema sanitario.
        Un grupo de tontos quienes, también por allí, gritaban a lo largo de una legislatura aquello de que cuando se fuera Zapatero el enfermo sanaría, el flujo volvería a regar a todos los órganos. Estos tontos que han visto como el doctor ‘ZP’ era incapaz de dar un diagnostico correcto y ha estado aplicando terapias al azar, se han dejado embaucar por curanderos y sanadores charlatanes en vez de buscar la raíz de la pandemia.
        El tonto de siempre, no podía faltar, es aquel que piensa que reducir el déficit público es garantía de crecimiento. La reducción del déficit es en sí una obligación en tiempos de bonanza, pero no es la solución en tiempos de crisis. Además que incluir en la Constitución la prohibición para siempre de déficit público, es volver a los neoclásicos en la literatura económica del XIX, gente sesuda e inteligente para el sistema capitalista emergente de entonces, pero que llevados al siglo XXI no parecen más que anacrónicos. Es curioso como desde entonces, casi todos los teóricos de la disciplina económica han dado por dogma las ideas de Adam Smith y sus acólitos, sin haber prestado la menor atención a la evolución del sistema y su transformación, de sistema productivo-consumista a sistema especulativo-financiero. Y lo peor es que tuvieron una alarma extrema en el año 1929, que además provocó la mayor de las guerras de la historia y el enclaustramiento endogámico del sistema socialista, de la que al parecer no sacaron ninguna lección.
        Aparece el último tonto, el que con la mayor de las antorchas, hace acompañar desde el Consejo de Ministros un ajuste fiscal del sector público con un ajuste del sector privado. El que le sube los impuestos (IRPF) a los trabajadores, a las clases medias y menos favorecidas, a las bases liquidables de un solo euro, matando sin rectificación el consumo, el ahorro y, por lo tanto, la inversión. Es como quedarse mirando al infartado, a ese que no le fluye la sangre, el que tiene el sistema financiero paralizado. De repente, subirle los impuestos directos es como apagar la máquina que le mantenía vivo, la sonda que le daba un hilo de vida, permitiendo que se apague su consumo, su inversión, mientras las clases altas y medias-altas siguen teniendo una salud de hierro, lo cual no les excluye de enfermar, y cuando eso ocurra no habrá donantes que puedan con su sangre y sus órganos salvar al enfermo.


SECCIÓN 'SANIDAD' - Mi corazón, el motor de la vida (I)


MONTSE FERNÁNDEZ ALONSO

Mi corazón, el motor de la vida
(I)

        Perder peso, llevar una dieta equilibrada, hacer más ejercicio físico y dejar de fumar, son unas de las principales recomendaciones para evitar enfermedades cardiacas.
        Muchas veces no somos conscientes de la importancia el que tiene el corazón, fundamental órgano de nuestro cuerpo. La verdad es que utilizamos la palabra corazón sin pararnos a pensar que éste es el motor de la vida.

        En tiempos pasados la palabra corazón ha tenido similares representaciones y en todas ellas ha significado algo lleno de movimiento y energía como para el médico y escritor chileno Hernán Baeza que significa “saltador” y hace referencia a los saltos que da el corazón en el pecho en respuesta a los esfuerzos y las emociones. En la tradición Hindú se representa gráficamente el centro de energía o chacra del corazón como un ciervo o antílope en actitud de saltar.
        Este órgano tan fundamental de nuestro cuerpo está situado entre los pulmones, en el centro del pecho, levemente inclinado hacia la izquierda. Es el gran músculo que impulsa la sangre en el interior de nuestro organismo a través de un sistema cerrado de canales -los vasos sanguíneos-. A la misma vez dispone de un sistema eléctrico encargado de la formación y conducción de estímulos, que provocan el movimiento de este gran músculo.
        De una manera sencilla, diremos que nuestro corazón está formado por cuatro cavidades, dos en la parte superior (aurículas) y dos en la parte inferior (ventrículos), la sangre pasa de las aurículas a los ventrículos gracias a dos llaves de entrada que se llaman válvulas saliendo de los ventrículos a través de dos válvulas de salida. Estas llaves permiten que la sangre fluya en una sola y adecuada dirección.
        Toda la sangre de nuestro organismo la mueve el corazón, a través de tuberías llamadas vasos sanguíneos, que recorren todo nuestro cuerpo, dando vida a nuestros pulmones, riñones, estómago, cerebro, etcétera. Si en algún momento estas tuberías llegan a obstruirse parcial o totalmente se crearía un serio problema, pues el riego sanguíneo se vería gravemente afectado. Es como si en un jardín en el que hemos instalado un sistema de riego algún tramo se cortara, la zona donde no llegase el agua se secaría.
        Los vasos sanguíneos pueden llegar a obstruirse a lo largo de la vida por unos hábitos inadecuados como pueden ser fumar, llevar una dieta rica en grasas y colesterol, el consumo excesivo de sal en las comidas, hacer poco o ningún ejercicio físico y abuso en la ingesta de bebidas alcohólicas. Si todo esto lo unimos a otras enfermedades como son la tensión arterial alta, diabetes, obesidad, acido úrico alto o también factores como la edad, la genética o antecedentes familiares, podemos estar ante un inminente peligro, ya que si la obstrucción está en los vasos sanguíneos que riegan el corazón, podremos hablar de angina de pecho e infarto agudo de miocardio, que pueden llegar a comprometer nuestra vida.
        En el próximo número trataré de explicarles que es y cómo prevenir un infarto agudo de miocardio.



SECCIÓN 'BELLEZA' - Masaje metamórfico


PETRA LÓPEZ MARTÍNEZ

Masaje metamórfico

Origen e historia de la técnica metamórfica o masaje metamórfico
        Al comienzo de la década de los sesenta, el naturópata británico Robert St. John utilizaba la reflexología en su trabajo con niños afectados de patologías mentales.
        Motivado por conseguir mejores resultados en sus tratamientos profundizó en los aspectos psicológicos de las zonas reflejas de los pies, partiendo de la creencia oriental que establece que los pilares fundamentales de la persona se originan en el período prenatal, quedando así sentadas las bases del conjunto energético.
        Los pies son nuestra base, los cimientos que nos mantienen en equilibrio, son nuestro vínculo con la tierra y el puente hacia esferas más altas. Nuestros impulsos espirituales e intelectuales deben tener ese punto de apoyo con la tierra.
       Los aspectos físicos, mentales y emocionales y, consecuentemente, muchas de las pautas de comportamiento del individuo tienen su origen en el período de gestación, donde se reúnen no solo los aspectos genéticos del padre y la madre, lo relativo a la vivencia física prenatal (alimentación, salud de la madre...).

¿Qué es?
        La vida es creación, y de la creación surge el movimiento: el movimiento es cambio, y es la fuerza vital la que sustenta este cambio dentro de los diversos ciclos de la existencia... «La vida es el poder que cura».
        «Metamorfosis» significa «transformación» y esto se produce cuando nuestra energía fluye libremente. Esta técnica nos conecta, a nivel de consciencia, con los nueve meses vividos en el seno materno y nos lleva a descubrir nuestro propósito en la vida. Es el masaje de la transformación.
        Durante el período de gestación, los nueve meses transcurridos entre la concepción y el nacimiento, se establecen nuestras estructuras físicas, mentales y emocionales. La vida, después de nacer, tiene sus raíces en este período prenatal: nuestra vida antes de nacer. Es esta estructura corporal la que debe ser liberada.

¿En qué nos puede ayudar?
       Esta terapia está indicada para todas las edades, especialmente en niños y bebés, durante el embarazo, en casos de estrés, depresión, ansiedad, etcétera, y en enfermos terminales, ya que ayudaremos a la aceptación del tránsito que están a punto de emprender (el nacimiento de una nueva realidad).
       Se fundamenta en el trabajo en zonas del pie que tienen influencia y relación con los aspectos mentales y emocionales del individuo. Con el masaje se libera y alivia la tensión mental y emocional, lo que induce a la relajación física.
       El individuo recupera la fuerza vital; los bloqueos suelen ser eliminados y se produce la auto-curación. El efecto es placentero y relajante produciéndose una sensación de bienestar, fluidez y plenitud.
       Es una herramienta única para la transformación personal muy accesible a todos y fácil de aprender e integrar en nuestra vida cotidiana. Agradable de dar y recibir y totalmente segura. Indicada a cualquiera que desee hacer cambios que puedan incrementar su calidad de vida.
       No hay intervención física ni diagnosis, no hay necesidad de consultar o volver sobre el pasado o la historia médica de la persona. La energía vital de la persona es libre de hacer lo que sea requerido. La persona es llamada a ser su propio sanador.
       No somos conscientes del cambio porque proviene de nuestro interior. Nosotros somos el cambio.

¿En qué se basa?
       Debemos tener presente que trabajamos con una visión holística de la medicina natural que mantiene la unidad del cuerpo, la mente y las emociones como algo inseparable en el individuo, contemplando así todos los procesos.
       Este concepto de globalidad es necesario en la aplicación, que no pretende incidir sobre un síntoma o un problema físico concreto, sino que actúa sobre el conjunto energético del individuo buscando la relajación física y mental y el equilibrio emocional.
       La actitud del masajista debe cumplir estos principios: no intención, no implicación y desapego.
       La aplicación del masaje requiere una actitud relajada, receptiva e intuitiva que, siendo beneficiosa en cualquier otra técnica de masaje, aquí es imprescindible. El desarrollo de estas capacidades es un beneficio añadido que la práctica aporta al masajista.
       Cada tratamiento debe abordarse con sentido de la individualidad, y debemos adaptarnos a cada situación.

SECCIÓN 'CONSUMIDOR' - Productos de inversión e inversores minoristas

MANUEL MARTÍNEZ DE PAZ

Productos de inversión e inversores minoristas

        Las estadísticas sobre reclamaciones y consultas presentadas en los servicios de protección al consumidor suelen reflejar con bastante certeza cuales son los problemas e inquietudes que en determinados momentos resultan de mayor relevancia para los usuarios.  Sobre los productos financieros y de inversión se han incrementado en los últimos meses las consultas y reclamaciones debido fundamentalmente a la deficiente información suministrada por las entidades financieras en el momento de su contratación que da lugar a que cuando el usuario pretende hacer líquidas las inversiones se encuentre con obstáculos imprevistos que impiden la recuperación del dinero.
        Si de por sí nos resulta complicado entender las condiciones contractuales y restantes elementos en el funcionamiento de estos productos, mucho más lo es para los usuarios que carecen de una formación específica y que suelen confiar en su banco o caja la gestión de sus ahorros. Por este motivo, se establecen sucesivas regulaciones para imponer las condiciones mínimas de información que deben suministrar las entidades financieras y demás comercializadores, para evitar consecuencias indeseadas por la falta de conocimiento de los productos contratados. Así la directiva MiFID (Markets in Financial Instruments Directive), que fue objeto de transposición al ordenamiento jurídico español, mediante la Ley 47/2007, de 19 de diciembre, y el Real Decreto 217-2008, de 15 de febrero, sobre el régimen jurídico de las empresas de inversión y demás entidades que prestan servicios de inversión.
        Esta regulación impone la obligación de facilitar información sobre sí mismas, los servicios que prestan y los instrumentos financieros que ofrecen. Deben recoger información para asegurarse que los productos y servicios que ofrece son convenientes para el cliente y asegurarse de que se atiendan correctamente sus peticiones. Debe facilitarse información general sobre la empresa de inversión, sobre el tipo concreto de producto y gastos que el cliente deba pagar y finalmente tiempo suficiente antes de la contratación para analizar toda la información suministrada.
        El cliente debe ser clasificado según su  nivel de información, formación y experiencia en productos financieros encuadrándose la generalidad de los consumidores en lo que la clasificación define como “minoristas”. Estos gozan del mayor grado de protección por lo que la entidad debe asegurarse de la comprensión del producto y de que el consumidor asume su nivel de riesgo sin reserva alguna.
       Deberán recabar información que permita determinar si tiene los conocimientos necesarios para comprender los riesgos que implica el producto o servicio de inversión. Esta evaluación se denomina Test de Conveniencia y está diseñada para valorar si el cliente comprende y asume los riesgos inherentes al producto. Deberán  evaluar el perfil inversor del cliente de tal manera que se le pueda asesorar de acuerdo a los modelos existentes.
        Ya los tribunales han tenido ocasión de pronunciarse en relación con las consecuencias que conlleva el incumplimiento en la obligación de informar en los términos de la normativa citada; así por ejemplo la sentencia de la audiencia provincial de Murcia de 1 de abril pasado obliga a la entidad a la devolución del importe de la inversión gestionada en nombre de una clienta como consecuencia del incumplimiento de las obligaciones de información y la falta de diligencia en la gestión. Se anula cualquier cláusula de exención de responsabilidad de la entidad al amparo de la normativa de condiciones generales de la contratación y, en definitiva, deja sin efecto una inversión de la que el consumidor no tuvo conocimiento exacto en cuanto a condiciones, funcionamiento y efectos debiendo el banco asumir la responsabilidad derivada de su falta de diligencia con la devolución de la totalidad del  dinero invertido.

SECCIÓN 'DEFIENDE TUS DERECHOS' - El régimen jurídico de las comunidades de propietarios (IV)


JUAN JOSÉ LOSA BENITO
(Licenciado y profesor de derecho)

El régimen jurídico
de las comunidades de propietarios
(IV)

        Una vez que hemos descrito las competencias de los distintos órganos de la comunidad de propietarios, procede examinar el funcionamiento del único órgano colegiado: la junta de propietarios.
        Como ya hemos expuesto, es el órgano soberano de la comunidad, porque integra a todos los vecinos. La Ley, en su artículo 16, diferencia la junta ordinaria, que ha de reunirse al menos una vez al año para aprobar los presupuestos y las cuentas, y la junta extraordinaria, que se reunirá cuando el presidente considere necesario convocarla o cuando lo soliciten, al menos, una cuarta parte de los propietarios que representen, asimismo, una cuarta parte de las cuotas de propiedad. Si, a solicitud de este número de propietarios, el presidente no convocara la junta, pueden aquéllos convocarla por sí mismos, y se celebrará con plena validez.
        Los propietarios pueden asistir a la junta personalmente o a través de un representante. No es necesario poder notarial, para acreditar la representación basta con un escrito firmado por el propietario.
        La citación a cada propietario se hará por el secretario en el domicilio señalado por el propietario, que no tiene por qué ser en el mismo edificio, pero sí dentro de España. Pero si el propietario no ha señalado otro domicilio, se le citará en el mismo piso del inmueble. Si no se puede practicar la citación (por ejemplo, por ausencia de un propietario que no ha comunicado otro domicilio), se le puede citar colocando dicha citación en el tablón de anuncios de la comunidad, y tendrá efectos en tres días naturales.
        Todos los propietarios tienen voz y voto, con una importante excepción: los que, en el momento de celebración de una junta, no se encuentren al corriente de pago de todas las deudas vencidas de la comunidad, pueden opinar pero no tienen derecho de voto. Tanto en la convocatoria como en el acta de la junta se ha de hacer constar quiénes son los propietarios que se encuentran en esta situación.
        Constituye una medida prudente, y amparada por la Ley, fijar una primera y una segunda convocatoria, que tendrá lugar al menos media hora después de la primera. El sentido de esta previsión es, como veremos, que las mayorías necesarias para la adopción de acuerdos son menos exigentes en la segunda convocatoria, con lo que se consigue la válida toma de acuerdos cuando un amplio número de propietarios no ha asistido a la reunión. Lo que, como es sabido, es frecuente en muchas comunidades.
        De tal modo que, para constituirse la junta en primera convocatoria, es necesario que asista la mayoría de propietarios que asimismo represente la mayoría de las cuotas de participación, mientras que en segunda convocatoria la junta se celebrará con la asistencia de cualquier número de socios o cuotas.
        Para la válida adopción de los acuerdos se requieren las siguientes mayorías:
        a) Como regla general, mayoría de propietarios que representen la mayoría de las cuotas de  participación, en primera convocatoria, o mayoría de los propietarios asistentes que representen también mayoría de cuotas asistentes, en segunda convocatoria. Pero en los supuestos que a continuación se exponen, la Ley exige mayorías reforzadas, aunque facilita su consecución computando como voto favorable al acuerdo la de los propietarios que no asistan a la reunión y que no se opongan expresamente al mismo.
        b) Unanimidad, para los acuerdos que impliquen modificación del título constitutivo de la comunidad o de los estatutos, salvo los que se indican a continuación.
        c) Tres quintas partes de los propietarios que representen tres quintas partes de las cuotas, para establecer o suprimir servicios de ascensor, portería, conserjería, vigilancia u otros servicios comunes de interés general, así como para arrendar elementos comunes que no tengan asignado un uso concreto dentro del edificio.
       d) Mayoría de los propietarios que representen la mayoría de las cuotas de participación, para realizar obras o establecer servicios que tengan por objeto eliminar barreras arquitectónicas que dificulten el acceso de minusválidos.
        e) En cambio, basta Una tercera parte de los propietarios que representen una tercera parte de las cuotas, para instalar infraestructuras comunes de acceso a servicios de telecomunicación, sistemas de aprovechamiento de energía solar o de acceso a nuevos suministros energéticos colectivos.
        Los acuerdos de la junta de propietarios se reflejan en un libro de actas, custodiado por el secretario, donde al menos se ha de hacer constar:
        a) La fecha y el lugar de celebración.
        b) El autor de la convocatoria y, en su caso, los propietarios que la hubiesen promovido.
        c) Su carácter ordinario o extraordinario y la indicación sobre su celebración en primera o segunda convocatoria.
       d) Relación de todos los asistentes y sus respectivos cargos, así como de los propietarios representados, con indicación, en todo caso, de sus cuotas de participación.
        e) El orden del día de la reunión.
        f) Los acuerdos adoptados, con indicación, en caso de que ello fuera relevante para la validez del acuerdo, de los nombres de los propietarios que hubieren votado a favor y en contra de los mismos, así como de las cuotas de participación que respectivamente representen.
         El acta deberá cerrarse con las firmas del presidente y del secretario al terminar la reunión o dentro de los diez días.